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Diseño por Código Nexus (fuente: Canva Pro)

Los ciclos económicos mundiales en resumen

Milagros económicos temporales

La economía mundial funciona a base de ciclos; su desenlace es simultáneamente producto de la geopolítica y un impulsor de los sucesos geopolíticos.

Por: Andrés Alejandro Araujo Bermúdez

Por: Andrés Alejandro Araujo Bermúdez

Tabla de contenidos

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Todo en la economía mundial funciona a partir de ciclos. En otras palabras, nada dura para siempre. Durante algunos períodos particulares, esta realidad se olvida y se crean paradigmas de que hay procesos que durarán todo un siglo. No obstante, pese al sentido común temporal, los ciclos económicos terminan. En Código Nexus, ya se ha escrito sobre los ciclos económicos, en algunos casos de manera detallada. Pero en el presente artículo, el objetivo será presentar un resumen de estos ciclos, los cuales, aunque tengan sus raíces en la comprensión económica histórica de Kondrátiev, su interpretación más reciente fue la de George Friedman, quien cuando estaba escribiendo su libro “Los Próximos 100 Años” identificó los ciclos, no investigó a fondo sobre los ciclos, pero utilizó sus bases para formular su pronóstico geopolítico para el siglo XXI (Friedman, 2025). Esa fue la labor que realicé al investigar las tendencias —y algunos patrones— de estos ciclos económicos mundiales. Aquí el resumen de mis hallazgos, vinculando la geopolítica con la economía y viceversa.

Desde la segunda mitad del siglo XIX, un ciclo emergió de los imperativos geopolíticos y económicos de Gran Bretaña. Durante dicho período, los británicos se dieron cuenta de que su economía no podía seguir funcionando como la fábrica mundial y que necesitaba exportar capital a otros países para sostener su desarrollo económico. Pero este contexto económico también estuvo acompañado de un profundo temor político-militar. Durante la guerra de Crimea (1853-1856), los británicos notaron que los franceses eran militarmente superiores a ellos en organización, disciplina y combate. Peor aún, temían que los franceses también se hubieran dado cuenta y planearan una invasión de las Islas Británicas o que los retaran de nuevo en el continente. Ambos eventos llevaron a los británicos a exportar su capital —básicamente sus capacidades industriales— para desarrollar a dos países principales: Alemania y Estados Unidos. Japón desempeñó un papel significativo, pero aún así era terciario en la producción industrial global.

Los tres habían pasado por un proceso militar intenso en el que un gobierno central fuerte emergió, debilitando a las regiones y centralizando el poder. También estaban geoestratégicamente posicionados para contener el poder de Francia, incluida Rusia, en varios teatros geopolíticos, desde Europa hasta el Lejano Oriente y las Américas. Sin embargo, surgieron retos económicos y comerciales que, en parte, contribuyeron a graves desafíos geopolíticos. Todo lo cual evidenció el surgimiento de un patrón, es decir, de un ciclo.

Pintura sobre un asedio a un fuerte ruso durante la guerra de Crimea, de 1863 a 1865 (crédito: Valentin Ramirez vía Wikimedia Commons).

Estructura del Ciclo Económico Mundial

Desde el inicio, se volvió evidente que un país podía fungir como una fábrica de calibre importante: regional —i.e. Japón—, continental —i.e. Alemania— o mundial —i.e. Estados Unidos—, durante 5 décadas, cada una marcada por un desarrollo económico y comercial particular. A la par, existe un mercado mundial que también produce grandes cantidades, pero consume más de lo que produce, en contraste con la fábrica mundial, que produce más de lo que consume. Durante las primeras tres décadas, todo va acorde con el plan y las relaciones se encuentran en un estado extremadamente positivo. Con un gran entusiasmo empresarial. Aunque comiencen a surgir sospechas durante la tercera década.

Para la cuarta década, las relaciones empiezan a decaer. La fábrica mundial comienza a retar el dominio financiero y comercial del mercado mundial. Por ende, la fábrica, principalmente las continentales y mundiales, empieza a exportar capital y se convierte en una acreditadora mundial. La deuda también crece drásticamente, al doble del ritmo que en las primeras tres décadas. También se desarrolla una disputa comercial en la cuarta década entre el mercado mundial y la fábrica mundial —o continental—. Puede empezar a principios o finales y puede ser pasiva, negociada y estable o altamente inestable.

Durante la quinta década, la deuda crece aún más y las grandes burbujas financieras que se habían creado durante la cuarta década empiezan a mostrar señales de que han debilitado internamente el sistema financiero, ahuecando el mercado financiero de la fábrica. Durante este período, la moneda del mercado mundial también se vuelve inestable. Finalmente, las deudas generan una crisis, desarrollando una profunda crisis en las fábricas mundiales que dura más tiempo —como depresiones o décadas perdidas— y, en el mercado mundial, más breves y menos intensas —como recesiones—.

Cuando Alemania, la fábrica continental entre 1880 y 1930, entró en su cuarta década en 1910, las tensiones se fusionaron con el contexto geopolítico europeo de la época y contribuyeron al inicio de la Primera Guerra Mundial. Durante la cuarta década de Estados Unidos, en 1920, la Gran Depresión, junto con los desenlaces geopolíticos y militares en Europa, contribuyó al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Las dos guerras mundiales despedazaron al Reino Unido y abrieron el camino al ascenso de EE. UU., que se convirtió en el mercado mundial.

Los ciclos durante la Guerra Fría

Conforme la Guerra Fría tomó forma, EE. UU. sentó las bases para el resurgimiento de Alemania como fábrica mundial y para el ascenso de Japón como fábrica mundial. Ambos cruciales para contener el bloque comunista, bloqueando a los soviéticos en Europa y a los soviéticos y a los chinos en Asia Pacífico. Con el tiempo, Japón entró en su cuarta década en 1980 y una disputa comercial empezó entre Tokio y Washington, mucho más estable y negociable que las de los ciclos anteriores. Cabe mencionar que Estados Unidos dependió del uso de aranceles como herramienta para trasladar la fábrica mundial de Japón a China.

Para la década de 1980, Estados Unidos todavía seguía preocupado por el empoderamiento y la estabilidad soviéticos —comparados con la inestabilidad y la derrota estadounidense en Vietnam— y, por ello, buscaba contrarrestar los avances de Moscú. Aquí es donde China entra en la escena y comienza su ciclo como la fábrica mundial, con el objetivo geopolítico de contener a la todopoderosa Unión Soviética. Luego, China entró en su cuarta década y comenzó a desafiar el dominio económico y comercial estadounidense, lo que fue seguido de la guerra comercial. Para estas alturas, la deuda de China ha estado generando burbujas financieras que ahora amenazan la integridad de su sistema financiero. 

El fin de la Guerra Fría y el inicio de un nuevo ciclo económico mundial

Dada la guerra de Ucrania y la pandemia de COVID-19, Estados Unidos necesita reevaluar sus relaciones geopolíticas y económicas. También debe trasladar la fábrica mundial, algo que no puede hacer sin aranceles. Dado que el país busca responder a la inestabilidad eurasiática y el regreso de la multipolaridad, debe asegurarse de tener redes de cadenas de suministros más seguras y resilientes, más cerca de casa. Es por eso que ha invertido en Norteamérica, específicamente en las capacidades industriales y tecnológicas mexicanoamericanas transfronterizas, impulsando la integración mediante el nearshoring —deslocalización—.

Tanto por hechos geopolíticos como por hechos económicos, México es el próximo candidato para convertirse en la fábrica mundial. Económicamente, ofrece mano de obra barata y un ambiente empresarial bien conocido entre los empresarios estadounidenses. Consecuentemente, también está pasando por una crisis que eventualmente hará del país una opción de inversión más viable, cambiando por completo sus modelos de gobernanza y de economía para centralizar el poder y favorecer el nearshoring, es decir, la transición del ciclo económico mundial.

Friedman, G. (2025, octubre 30). The 2020s and Its Historic Shift: China. Geopolitical Futures. https://geopoliticalfutures.com/the-2020s-and-its-historic-shift-china/

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